"Supercélula" (SEGUNDO PREMIO - 2009)

Por Antonio Carramiñana

Este año 2009 ha sido muy intenso en cuanto a sistemas tormentosos en el valle del Ebro, alguno de ellos con especial adversidad, como la tremenda granizada registrada el 24 de mayo entre La Rioja y Navarra.
Pero lo que de verdad me impactó, y ya ha quedado grabado en mi memoria, es la contemplación de un sistema supercelular, con rotación anticiclónica, saliendo del Sistema Ibérico y recorriendo parte de la ribera riojano-navarra
Este sistema es el objeto de este reportaje.

Foto 1- El uno de julio preparé una salida para cazar una tormenta que se desarrollaría en el valle del Ebro. Tras dificultades varias, logré llegar al lugar de destino, en las inmediaciones de Ribaflecha en La Rioja, en la ladera norte del Sistema Ibérico a 850m de altitud. Según el vaticinio la tormenta se formó y, entre otras, pude sacar esta imagen de un buen desplome, con unas bases superiores a los 2000m. Fue una maravilla pero se alejaba hacia el norte.



Foto 2– Cuando optaba por marcharme, al darla por concluida, empezó a soplar un viento continuo, cálido y húmedo. Así que decidí quedarme un poco más, ya que no era normal que la temperatura subiese, así como la humedad, viniendo el viento del NW, llegando a 29ºC y 70% respectivamente.
En esas estaba cuando, ¡sorpresa!, detrás del Ibérico empiezan a asomar brutales coliflores:



Foto 3-El sistema fue creciendo hasta ir saliendo poco a poco al valle. Por debajo se intuía una rotación en la base.



Foto 4-Cuando asomó un poco más, efectivamente, se trataba de un mesociclón con sus pannus interiores amenazadores.



Foto 5- A partir de ese momento no podía creer lo que presenciaba, la zona de alimentación cada vez más y más agresiva, hasta coger proporciones bárbaras.



Foto 6- Comenzó una débil precipitación de granizo y, como si el fleco de una bailarina se tratara, fue saliendo al valle, poco a poco, sin prisa, manteniendo una rotación esbelta, lúcida, auténtica sofisticación dentro de la armonía del baíle, pero sencillo a la vez.
Me quedé congelado, parado, la Naturaleza en estado vivo, yo presenciaba el sistema y él me vigilaba a mi.



Foto 7- Según avanzaba valle adentro, se volvió más estirada y más estrecha, más perfilada, como queriendo dar el último suspiro y perder la compostura, pero no, lejos de perder belleza la ganaba. Ahora un arco iris se desplegaba ante mis ojos, dejándome atónito.



Foto 8- Allí posaba, como si todo el compendio del universo se hubiese puesto de acuerdo para conjurar semejante estructura. No desapareció, no perdió la compostura, no se irritó ni se molestó, simplemente se fue apagando con las órdenes del dios sol, y avisándome con voz tenue que nunca la olvidaría.